El ministro de Defensa de Chile, Alberto Espina, aseguró este miércoles que su país "jamás" cedería su soberanía ante China, a pesar de las advertencias de EE.UU., que considera que las recientes inversiones del gigante asiático en Latinoamérica se producen a costa de su independencia.
El funcionario reconoció que China "es un país que tiene una relación comercial muy importante para Chile", pero asimismo defendió la importancia de EE.UU. como "socio estratégico".
Faller, que a lo largo de la semana ha visitado Argentina y Chile, ha insistido con vehemencia en la "amenaza" que supone Pekín para la región y ha denunciado en distintos foros que las relaciones comerciales con China suelen producirse en condiciones "desfavorables".
China es el principal socio comercial de Chile, y los intercambios con el país asiático suponen el 30 % del total del comercio exterior de la nación andina, con especial protagonismo de las exportaciones mineras -cobre, principalmente-, que alcanzaron su máximo histórico en 2018 tras incrementarse en un 30 % hasta l20.016 millones de dólares (17.847 millones de euros).
Además, el pasado abril, durante una visita a Pekín, el presidente Sebastián Piñera anunció su intención de convertir a Chile en la puerta de entrada del gigante asiático en Suramérica.
"Queremos transformar a Chile en un verdadero centro de negocios para las empresas chinas. Para que ustedes puedan, desde Chile, llegar también a toda América Latina", aseguró el mandatario durante un encuentro de innovación e inversión.
Estas palabras sembraron desazón en EE.UU., que se opone a la cada vez mayor influencia del Gobierno del presidente Xi Jinping entre sus vecinos del sur.
Al ser preguntado por Efe sobre la visita de Faller a Chile, un alto funcionario del Departamento de Defensa estadounidense, que no quiso revelar su identidad, se mostró tajante: "Si ya me preocupaba China el año pasado, este año mi preocupación se sale de la gráfica".
A pesar de esta polémica, según el propio ministro chileno, su conversación con el almirante, que duró apenas unos minutos, se centró en realidad en aspectos más técnicos de la relación militar entre ambos países, como la formación de las tropas, la preparación de cara a un posible guerra electrónica o aspectos puramente logísticos.
Con tono conciliador, Espina defendió la importancia que tanto China como EE.UU. tienen para Chile y abogó por seguir desarrollando la relación con ambos países en materia de seguridad.
Cuestionado sobre hasta qué punto ve en EE.UU. a un socio digno de confianza debido a los constantes cambios de rumbo y al tono, en ocasiones amenazante, que caracterizan al Gobierno del presidente Donald Trump, Espina consideró que esa es una pregunta que debe responder el presidente Piñera, pero no dudó en señalar la necesidad de cuidar la relación bilateral.
"Nosotros tenemos relaciones con EE.UU. que trascienden a los gobiernos. Y esas relaciones hay que saber tenerlas en el ámbito del respeto, en el ámbito de la autonomía y la independencia de cada uno de nuestros países", concluyó.
FUENTE: EFE




