Asesor de Johnson resta importancia a tensiones por Brexit

AP

Un destacado asesor del primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, desestimó las preocupaciones por las tensiones derivadas de los debates del Brexit en el parlamento y dijo que no le sorprende el malestar de la población ante el fracaso del país para abandonar la Unión Europea.

El primer ministro ha sido acusado de avivar la división con su combativo lenguaje hacia los contrarios al Brexit en la Cámara de los Comunes esta semana. Pero Dominic Cummings dijo a sus partidarios durante la presentación de un libro que la única forma de calmar las tensiones es que los legisladores respeten el resultado del referéndum de 2016.

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El caos actual, señaló, es “un paseo por el parque” comparado con la campaña de la consulta popular, en la que la opción de abandonar la UE ganó por un estrecho margen. Tres años después, Londres y sus políticos siguen profundamente divididos por cómo y cuándo salir del bloque de 28 naciones.

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"Estamos disfrutando con esto”, dijo. "Vamos a marcharnos y vamos a ganar”.

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En un encendido y estridente debate parlamentario el miércoles, Johnson defendió la idea de que está protegiendo la voluntad de la población contra los intereses de la clase política. El dirigente señaló que demorar el Brexit sería “traicionar” a los británicos y dijo que las preocupaciones de que su lenguaje pueda poner en peligro a legisladores son “patrañas”.

Ante las crecientes divisiones, los obispos de la Iglesia de Inglaterra pidieron calma el viernes.

"Debemos hablar a los demás con respeto”, señalaron los prelados en un comunicado. “Y también debemos escuchar (...) No debemos denigrar, subestimar o ignorar las opiniones honestas de nuestros conciudadanos, sino tratar de respetar sus opiniones, su participación en la sociedad y sus votos”.

Johnson asumió el poder hace dos meses con la promesa de que Gran Bretaña dejará la UE en la fecha prevista, el 31 de octubre, con o sin un acuerdo de divorcio con Bruselas que suavice las consecuencias económicas de la salida. Sus enemigos están decididos a frenar un Brexit sin acuerdo, que según los economistas interrumpiría el comercio con el bloque y sumiría al país en una recesión.

En un reporte presentado el viernes, la Oficina de Auditoría Nacional británica señaló que la capacidad adicional de envíos chárter de Gran Bretaña para llevar bienes al otro lado del Canal de la Mancha podría no estar operativa hasta finales de noviembre. De los más de 12.300 medicamentos autorizados en el país, unos 7.000 llegan desde o a través de la UE, la mayoría cruzando el canal.

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