EEUU Internacionales -  4 de diciembre 2020 - 09:02hs

California: A mayor carga en UCI, mayor confinamiento

En un momento en que los casos de coronavirus aumentan a un ritmo sin precedentes, el gobernador de California, Gavin Newsom, emitió el jueves una nueva orden de quedarse en casa y advirtió que si la gente no la acata, los pacientes infectados desbordarán la capacidad de los hospitales en el estado.

El intento más reciente de Newsom para impedir las reuniones fuera de casa divide al estado en cinco regiones y condiciona los cierres de negocios y restricciones de traslado a la disponibilidad de unidades de cuidado intensivo en los hospitales. Cuando una región tenga disponibles menos de 15% de camas de UCI las nuevas restricciones entrarían en vigor.

Newsom dijo que cuatro regiones —todas menos la zona de la bahía de San Francisco— podrían alcanzar el límite “en uno o dos días”. Una letanía de cambios entraría en vigor, como cierres de estéticas, peluquerías y cines. Los restaurantes sólo pueden atender pedidos para llevar o entregar, y no habrá acceso a campos infantiles.

Las tiendas minoristas y las plazas comerciales tendrán que limitar su aforo a 20% durante la intensa temporada de compras de fin de año.

La orden entra en vigor el sábado y una vez activada, las regiones tendrán 24 horas para aplicar las disposiciones, que durarán al menos tres semanas. Las medidas no se aplican a escuelas públicas con clases presenciales.

“En síntesis, si no actuamos ya, nuestro sistema de hospitales se verá rebasado”, dijo Newsom durante una conferencia de prensa por internet desde su casa, donde permanece en cuarentena con su familia por dos semanas después de la exposición de sus hijos al virus. “Este es el momento más difícil desde el inicio de la pandemia”.

El anuncio fue un golpe al hígado a los minoristas y restaurantes que contaban con la temporada de compras de fin de año para rescatar un año desastroso.

“La pérdida de ingresos que tendrán muchos pequeños negocios por este nuevo confinamiento podría resultar catastrófica”, dijo Allan Zaremberg, presidente y director general de la Cámara de Comercio de California.

Las nuevas normativas constituyen el intento más reciente del gobierno de Newsom para controlar un virus cuyo ritmo de propagación ha alarmado a los expertos en salud. En el último mes, el estado activó el “freno de emergencia” aplicando restricciones en 52 de los 58 condados del estado, entre ellas solicitar a la gente que no salga del estado e imponer un toque de queda nocturno.

El toque de queda de las 10 de la noche a las 5 de la mañana tuvo poco impacto, reconoció el jueves el principal funcionario de salud pública del estado, el doctor Mark Ghaly. Señaló que las estadísticas muestran que la gente no ha reducido sus salidas de casa durante ese periodo en el que solo están autorizados los viajes esenciales.

“Desde luego esperábamos y queríamos ver más, pero no ha sido el caso”, apuntó.

El doctor Jeffrey Klausner, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública Los Ángeles Fielding, de la Universidad de California, dijo que un cierre tan amplio no sería necesario si el estado tuviera mejor información sobre los lugares de contagio.

“No tenemos información adecuada para saber dónde está ocurriendo la transmisión, lo cual refleja un fracaso de salud pública”, apuntó.

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