Europa Internacionales -  3 de marzo 2021 - 10:28hs

Europa cambia de estrategia para acelerar las vacunaciones

Rezagada en la carrera para inmunizar a sus ciudadanos contra el COVID-19 , Alemania afronta un problema nuevo: vacunas acumuladas sin brazos suficientes donde inyectarlas.

Como en otros países de la Unión Europea, la campaña nacional de vacunación alemana va por detrás de Israel, Gran Bretaña y Estados Unidos. Ahora crecen las llamadas a que el país, con 83 millones de habitantes, deje atrás las normas o al menos las adapte un poco.

Los alemanes vieron con fascinación cómo Gran Bretaña formaba en enero a un ejército de voluntarios para poner vacunas, y después se maravillaron al ver que el país, mucho más golpeado por la pandemia que Alemania, lograba vacunar a más de medio millón de personas en unos pocos días.

Los centros de vacunación desde autos en Estados Unidos, así como las vacunaciones en comercios con farmacia y supermercado, causaron perplejidad en Alemania, al menos hasta que los meticulosos planes germanos de vacunaciones con cita previa en centros especializados se vieron sobrepasados por la demanda.

“Los países anglosajones tuvieron una estrategia mucho más pragmática”, dijo Hans-Martin von Gaucecker, profesor de económicas en la Universidad de Bonn. “Lo que normalmente hace fiable y resistente a la burocracia alemana se convierte en un obstáculo en una crisis, y cuesta vidas”.

La Agencia Europea del Medicamento autorizó la vacuna de AstraZeneca para todos los grupos de edad, pero varios países de la UE, como Alemania, han establecido límites de edad más estrictos.

Se espera que las reservas alemanas de dosis de AstraZeneca alcancen esta semana los dos millones, y las autoridades tratan de ampliar el número de personas que pueden ponérselas, restringido hasta ahora a personas en el primer grupo prioritario y que sean menores de 65 años.

Francia cambió de estrategia esta semana, permitiendo que algunas personas mayores de 65 años reciban la vacuna de AstraZeneca tras restringirla en un principio a las personas más jóvenes por datos insuficientes. El ministro de Salud, Olivier Veran, dijo que pronto se ofrecería el fármaco a personas mayores de 50 años con problemas de salud que las hacen más vulnerables a complicaciones del COVID-19.

Francia, que tiene una de las peores cifras de mortalidad por coronavirus en Europa con unos 87.000 fallecidos, ha utilizado apenas un 25% de los 1,6 millones de dosis que había recibido hasta el martes.

Las restricciones de edad se han sumado a problemas iniciales por demoras en las entregas y una extendida reticencia hacia la vacuna, avivada por lo reportes en medios sobre que es menos eficaz que otras competidoras.

Sin embargo, los datos publicados esta semana del programa de vacunación masiva en Inglaterra mostraron que tanto la de AstraZeneca como la de Pfizer-BioNTech mostraban una eficacia en torno al 60% a la hora de prevenir casos sintomáticos de COVID-19 en mayores de 70 años con una sola dosis.

El análisis publicado por Salud Pública de Inglaterra, que aún no ha sido revisado por pares, también mostró que las dos vacunas tenían una efectividad del 80% a la hora de evitar hospitalizaciones entre mayores de 80 años.

Bélgica e Italia también han relajado sus restricciones por edad para los viales de AstraZeneca, mientras tratan de frenar una tercera ola de casos de COVID-19 impulsada por variantes más contagiosas del virus.

El nuevo gobierno italiano que lidera el primer ministro Mario Draghi destituyó este mes al responsable de la gestión del COVID-19 y puso a un general del Ejército con conocimientos de logística y experiencia en Afganistán y Kosovo al mando del programa de vacunación del país.

Dinamarca, por su parte, destaca como historia de éxito de vacunación dentro de la UE. El país escandinavo lidera la carrera junto con la pequeña Malta y espera haber vacunado a todos los adultos para julio, muy por delante del objetivo de la UE de vacunar al 70% de los adultos para septiembre.

En lugar de guardar viales para la segunda dosis necesaria para completar la vacunación, las autoridades danesas siguieron el modelo británico de utilizar todas las vacunas disponibles según llegaban, una estrategia que ahora están considerando otros países de la UE.

Además, los 6 millones de habitantes de Dinamarca tienen historiales médicos digitales asociados a un único número de identificación, lo que permite a las autoridades identificar quién puede optar a la vacuna y contactar directamente con los pacientes. Las autoridades británicas también envían mensajes de texto directamente a la gente para programar las vacunaciones.

“Hay motivos históricos por los que no tenemos un registro centralizado como en Dinamarca”, dijo Von Gaucecker, señalando a la sombría historia alemana de opresión estatal bajo el nazismo y el comunismo.

“Por supuesto, un estado puede hacer cosas terribles con los datos”, señaló. “Pero también podría hacer grandes cosas con los datos”.

Identificar mejor a las personas que necesitan las dosis disponibles es una forma en la que los países de la UE esperan ganar terreno al virus en los próximos meses, conforme se extienden variantes más contagiosas del virus.

Francia y España tienen previsto dar una sola inyección de las vacunas de dos dosis a algunas personas que se han recuperado de COVID-19, y señalan que las infecciones recientes actúan como protección parcial contra el virus.

Italia, Francia y República Checa han priorizado las vacunaciones en zonas de alta incidencia. El jefe del gobierno de Hungría recibió el pasado fin de semana una vacuna china contra el COVID-19, y tanto su país como Eslovaquia comprarán la vacuna rusa Sputnik V para complementar otras distribuidas por la UE. El presidente de Polonia ha sugerido que su país podría hacer lo mismo para conseguir vacunas chinas.

El número de vacunas disponibles en la UE podría aumentar la semana que viene si la Agencia Europea del Medicamento sigue el ejemplo de la agencia estadounidense y autoriza la vacuna monodosis de Johnson & Johnson. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha indicado que Estados Unidos espera haber conseguido vacunas para todos los adultos del país para finales de mayo, dos meses antes de lo previsto.

“Si no podemos poner lo poco que tenemos, entonces obviamente vamos a tener un problema aún mayor cuando recibamos muchas vacunas”, dijo Baerbel Bas, legislador del Partido Socialdemócrata alemán, una formación de centroizquierda.

El ministro alemán de Salud dijo que más del 5% de la población ha recibido ya una primera dosis.

“Pero está claro que necesitamos subir el ritmo”, dijo Jens Spahn. El ministro añadió que se dará flexibilidad a los centros de vacunación para decidir a quién vacunar.

Spahn ha sido criticado por lo que el semanario Der Spiegel ha descrito como “la debacle de las vacunas”.

Ursula Nonnemacher, máxima responsable de salud en el estado alemán de Brandeburgo, que rodea Berlín, prometió no dejar ninguna de las preciadas dosis en almacenes, y anunció el inicio de vacunaciones el miércoles en algunas consultas médicas.

“Está claro que no debe haber otra parada por problemas de suministro”, dijo. “Ahora estamos subiendo al marcha”.