El gobierno de Gran Bretaña develó el miércoles un paquete de recortes impositivos y subsidios mucho menor a lo que exigían activistas a fin de proteger a las familias trabajadoras de la alta inflación.
“El gobierno apoyará al pueblo británico en estos momentos de altos costos de la energía”, declaró Sunak ante la Cámara de los Comunes. “Los británicos deben saber que los apoyaremos, tal como lo hemos hecho en estos últimos dos años”.
El secretario rechazó pedidos de postergar un aumento de 1,5% en los impuestos a los ingresos y no ofreció ningún gravamen a las compañías energéticas que se han beneficiado de los altos costes del petróleo y el gas natural.
Ese impuesto era una de las principales exigencias del opositor Partido Laborista, que inmediatamente atacó el plan.
“Por mucho que hable, queda claro que el secretario del Tesoro no entiende la magnitud del desafío”, declaró Rachel Reeves, vocera del Partido Laborista para temas económicos.
“Habla de ayudar a las familias trabajadoras, pero sus decisiones están empeorando la crisis en vez de solucionarla”, añadió.
Sunak prometió que Gran Bretaña continuará su apoyo “irrestricto” a Ucrania y tratará de mejorar la situación económica en Gran Bretaña para contrarrestar la amenaza de Rusia. Pero no ofreció gastos adicionales en el campo militar.
“Cuando hablo de seguridad, sí, me refiero a la respuesta a la guerra en Ucrania”, dijo Sunak, “pero también me refiero a la seguridad en cuanto a una economía en franco crecimiento, a la seguridad de unas finanzas públicas más sólidas, a la seguridad de las familias trabajadoras en momentos en que estamos ayudando a combatir la inflación”.
FUENTE: Associated Press