Pequeños comerciantes ubicados en la frontera entre Panamá y Costa Rica decidieron bloquear el paso, durante una protesta bastante acalorada.
La molestia de los vendedores se debió a la acción del alcalde de una de las localidades costarricense, quien derrumbó varios puestos de ventas sin previo aviso.
Los afectados, entre los cuales hay panameños y costarricenses, estaban pidiendo la intervención de otras autoridades, sobre todo de cancillería. Además acusaron al alcalde de abuso de poder.
FUENTE: Kathyria Caicedo