No es la primera vez que se hace, pero cada vez que se realiza la Gran Cataratón, es un alivio para un centenar de panameños que tienen este problema severo de la vista.
Unas 100 personas fueron operadas para corregir esta enfermedad ocular, que llega a limitarlos al punto de no poder salir a la calle solos.
Los beneficiarios de esta actividad no tienen seguro social y son de bajos recursos, y es que a cada paciente le costaría 2 mil 500 dólares.
Se trata de la octava Cataratón organizada por el Club Kiwanis en conjunto con el equipo de Trabajo Social de la Alcaldía de Panamá y la colaboración con los Centros de Salud de las diferentes comunidades.
La catarata es una enfermedad ocular que sin intervención médica puede causar la ceguera permanente, con las consiguientes afectaciones en la condición de salud de la persona, su capacidad de resolver sus necesidades vitales como trabajo y movilización, e incluso impactar en el nivel de vida familiar.