El dolor es profundo. Hoy decenas de colonenses ven un sueño destruido y arrebatado por las lluvias que provocaron que el terreno donde construyeron sus viviendas se deslizara varios metros.
El dolor es profundo. Hoy decenas de colonenses ven un sueño destruido y arrebatado por las lluvias que provocaron que el terreno donde construyeron sus viviendas se deslizara varios metros.