A partir del 1 de enero comenzó a regir una nueva tarifa en la energía eléctrica, la cual refleja un incremento de 1.25% para clientes residenciales y un 10% a clientes de mayor consumo, sin embargo hay medidas que se pueden implementar para hacerle frente.
Los cambios de hábitos en el consumo, el mantenimiento de los equipos y la implementación de nuevas tecnologías (mayor eficiencia) son los tres eslabones fundamentales para evitar un incremento de mayor impacto en su facturación.
Daniel Mina, Jefe de Normas Técnicas de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), explicó algunos de los métodos que los consumidores pueden aplicar como son los cambios de hábitos en el uso de equipos como el aire acondicionado y las refrigeradoras, que consumen la mayor parte de la energía. Además, la iluminación también es un área importante.