La madre de Oristela Batista, una joven que fue asesinada un amanecer de un 8 de diciembre de 1995, le da "gracias a Dios", que finalmente el causante de la muerte de su hija, Frank Luzer Pardo, fuera finalmente extraditado, luego de su recaptura, tras fugarse del Centro Penitenciario La Joyita en el 2006.