Un grupo de migrantes que se encuentran en el albergue de Peñitas, en Darién aceptaron conformar una comitiva, para reunirse con autoridades de Panamá, en busca de una solución a sus preocupaciones y solicitudes en su decisión de continuar su recorrido a través de la frontera.
La entidad sostuvo que los migrantes del albergue, han decidido nuevamente salir de ese lugar y persisten en su decisión de viajar hacia las áreas fronterizas, a pesar que las fronteras de Costa Rica y Colombia, siguen cerradas por la pandemia del COVID-19.
El Senafront dejó claro que no permitirá ningún tipo de conducta que represente un peligro para el área y tomará las acciones que le permita la ley para controlar la situación.
La institución precisó que, desde que se inició la crisis del COVID-19, a los migrantes de esa estación se les ha brindado el apoyo necesario y se han extremado los protocolos de desinfección de los campamentos, instalaciones de tanques con agua potable y atenciones médicas . Además, se les ha aplicado vacunas, entregado implementos de protección indispensables como mascarillas, alimentos y suministros. .
El Senafront hizo un llamado a la cordura al grupo de migrantes, mientras se encuentran reunidos con las autoridades, “buscando alternativas viables por la paz y seguridad de todos”.
El pasado 27 de mayo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) urgió a Panamá que garantice el derecho a la salud sin discriminación para miles de migrantes que se encuentran varados en las Estaciones de Recepción Migratoria La Peñita y Laja Blanca, en la provincia de Darién.
Por su parte, la directora del Servicio Nacional de Migración, Samira Gozaine anunció la construcción de al menos un nuevo albergue para reducir el hacinamiento que afecta a esta población y que alarmó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).




