Un hombre de 44 años fue condenado a 50 años de prisión, la pena máxima en Panamá, por delitos sexuales cometidos en perjuicio de sus dos hijas biológicas y una hijastra.
Un comunicado del Ministerio Público detalla que el procesado fue hallado culpable de violación agravada, actos libidinosos agravados y corrupción de menores. Aunque la suma de las penas por estos delitos alcanzaba los 104 años de prisión, el Código Penal establece que la sanción máxima "en caso de concurso de delitos" no excederá los 50 años, por lo que el tribunal fijó la condena en dicho límite.
Como pena accesoria se decretó la inhabilitación para ejercer oficios en lugares donde concurran personas menores de edad. Asimismo, el condenado deberá pagar una indemnización de B/. 30 000.00 a las víctimas (B/. 10 000.00 para cada una).
La sentencia ordenó remitir copia del fallo al Gabinete de Archivos e Identificación Personal de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) para incorporar al sancionado al Sistema Nacional de Registro Oficial de Ofensores Sexuales.



