Ante la circulación de notas supuestamente emitidas por la Dirección Nacional de Investigación y Auditoría Forense (DIAF), la Contraloría General de la República aclaró que se trata de documentos alterados y falsificados que no provienen de fuentes oficiales.
Dichas comunicaciones fraudulentas solicitan a empresarios, figuras políticas y comercios información sobre transacciones de compra y venta de bienes y servicios. La institución instó a la ciudadanía a verificar la autenticidad de cualquier requerimiento antes de suministrar datos sensibles.