En los hospitales San Miguel Arcángel, en San Miguelito; Luis Chicho Fábrega de Veraguas y José Domingo de Obaldía en Chiriquí serán instalados calentadores solares de agua sin emisiones, como parte de un proyecto termosolar que ejecuta la Secretaría Nacional de Energía (SNE) con apoyo del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y el Ministerio de Salud (Minsa).
Actualmente los hospitales utilizan calderas que funcionan con combustibles diésel. En el caso específico del Hospital San Miguel Arcángel las calderas fueron complementadas con calentadores solares de agua para mantener el uso de combustibles en lo más mínimo.
José Abdiel González, oficial de mantenimiento del Hospital San Miguel Arcángel, dijo que, a mayor agua caliente, se logra un menor consumo de detergente.
“El agua caliente permite que los tejidos se abran y le quiten las bacterias, la sangre que queda en las piezas de ropa después de las operaciones. Podemos ser más eficientes con ciertos recursos”, sostuvo González.
Panamá recibió del Fondo Mundial para el Medio Ambiente un aproximado de 2 millones de dólares no reembolsables para el desarrollo de un mercado de calentadores solares de agua a nivel nacional.
¿Cómo funciona el calentador solar de agua?
Un calentador solar de agua es un equipo que transforma la energía del sol en agua caliente mediante un colector solar y tanque de almacenamiento. El tanque funciona como una “batería” de agua caliente que almacena el calor obtenido del sol para su uso posterior.
El colector es el que calienta el agua usando el sol y lo manda al tanque para ser almacenado. Estimaciones de Termosolar, indican que los sistemas brindan un ahorro de energía de alrededor del 20% con respecto al consumo total de combustible para agua caliente del hospital y un ahorro del 60% en el agua que se utiliza exclusivamente en las camas de internación.
Entre los tres hospitales se estima un ahorro anual de 11600 Galones de combustibles diésel, y 131,46 toneladas de dióxido de carbono al año, equivalentes a 658 autos.
De acuerdo con MiAmbiente, el proyecto busca mitigar las emisiones de CO2 producto de la quema de combustibles fósiles en todos los ámbitos y particularmente en donde se necesita agua o un fluido caliente que actualmente es calentado con calderas a combustión.
Melani Acosta, técnico de la Dirección Nacional de Cambio Climático de MiAMBIENTE, afirma que los calentadores solares, desplazan o evitan la quema de combustibles fósiles o bien el consumo de electricidad.
Esa quema evitada ayuda a mitigar el impacto del cambio climático y permite obtener agua caliente sin emisiones.
Por su parte, Dilsa Angulo, ingeniera electromecánica, coordinadora del proyecto por parte del Minsa, explicó que estas tres instalaciones hospitalariaas fueron escogidas por tener gran demanda y por ser punto de encuentro para habitantes de una o varias provincias.
Los colectores solares puntualmente tienen una vida útil de más de 15 años, requieren mantenimientos preventivos, los mismos que cualquier sistema hidráulico hospitalario tendría. Necesita una revisión anual para evaluar si se presenta alguna fuga u otra situación.
Varios países han implementado políticas que prohíben los calentadores a combustibles fósiles a partir de 2023.