La alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, reaccionó a las declaraciones del presidente de la República, José Raúl Mulino, sobre la cancelación de los fondos que ENSA entregaba al municipio por concepto de la tasa de aseo, y cuestionó lo que calificó como desconocimiento en el manejo de esos recursos.
A través de sus redes sociales, Hernández aseguró que la tasa de aseo nunca ingresó a la Alcaldía de San Miguelito, sino que era transferida directamente a la empresa Revisalud, encargada del servicio de recolección de desechos.
ENSA dejará de transferir fondos a la Alcaldía de San Miguelito
Las declaraciones de Hernández surgen luego de que el presidente Mulino afirmara que los fondos que ENSA entregaba al municipio dejarán de ser transferidos, al confirmar que la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) asumirá el control de la recolección de basura en el distrito.
AAUD asegura continuidad del servicio en San Miguelito
En medio de la controversia, el administrador de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, Ovil Moreno, afirmó que la prioridad del Gobierno es garantizar la continuidad y mejora del servicio de recolección de desechos, históricamente deficiente en el distrito.
Moreno informó que, como parte del abordaje integral de la crisis, se han detectado más de 40 puntos con daños en tuberías de agua potable, situación que ha sido atendida en coordinación con el IDAAN.
“Hemos identificado más de 40 puntos en los cuales habían daños en las tuberías de agua potable. Agradezco la intervención del IDAAN, que ha puesto una cuadrilla; hemos reparado más de 25 puntos y vamos a seguir hasta completarlos todos”, explicó.
El funcionario adelantó que a partir del lunes se seguirá garantizando la continuidad del servicio, con el objetivo de ofrecer una solución sostenible para los residentes del distrito.
“La esencia de esto es buscar el beneficio de la comunidad”, puntualizó Moreno.
La crisis de la basura en San Miguelito continúa generando tensiones entre el Ejecutivo y las autoridades municipales, mientras los residentes esperan una solución definitiva que asegure salud pública y un servicio eficiente.


