El Real Madrid quedó eliminado de la Copa del Rey 2026 tras caer 3-2 ante el Albacete en los octavos de final, en un partido que marcó el debut oficial del entrenador Álvaro Arbeloa en la competición. En una noche de intensidad, remontadas parciales y un final agónico, el cuadro merengue pagó caro sus errores defensivos y se despidió del torneo con una derrota inesperada.
Real Madrid: partido intenso de ida y vuelta
El duelo, celebrado en el Estadio Carlos Belmonte, tuvo un desarrollo vibrante desde los primeros instantes. El Albacete se adelantó temprano con un cabezazo de Javi Villar al 42’ tras un córner bien ejecutado. Madrid respondió con un empate agónico antes del descanso, cuando Franco Mastantuono aprovechó un rebote dentro del área en el 45+3’ para igualar el marcador.
En la segunda parte, el ritmo se mantuvo elevado. El Albacete volvió a tomar ventaja con un disparo de Jefté Betancor al 82’, tras una mala salida defensiva del Madrid. Los blancos no bajaron los brazos y consiguieron el 2-2 con un tanto de Gonzalo García en el 90+1’, encendiendo nuevamente al estadio y dando la sensación de que el partido podría inclinarse de su lado.
Gol de último suspiro y eliminación
Cuando el reloj ya marcaba el tiempo añadido, Jefté Betancor volvió a aparecer para el Albacete y, tras un contragolpe, definió con precisión al 90+4’, enviando al equipo de segunda división a los cuartos de final y dejando al Real Madrid fuera del torneo de forma dramática.
La derrota marca un inicio amargo para la nueva etapa. El partido dejó señales del camino que se busca: intensidad, control del balón y valentía para asumir riesgos. Pero también evidenció carencias en equilibrio defensivo, toma de decisiones bajo presión y eficacia en el área rival. Con la Copa del Rey fuera del horizonte, el desafío será convertir este traspié en aprendizaje, ajustar detalles y consolidar una identidad que permita competir con mayor solidez en lo que resta de la temporada.




