El ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, dijo que la meta que tiene Panamá es flexibilizar el uso obligatorio de las mascarillas a partir del mes de diciembre.
No obstante, Sucre recomendó seguir con el uso del cubrebocas aunque el Gobierno Nacional elimine la obligatoriedad, de modo que se prolongue el cuidado en la población.
Anteriormente el presidente de la República, Laurentino Cortizo, dijo que de seguir cumpliéndose las medidas de bioseguridad, ejecutándose la estrategia de vacunación, podría celebrarse el nuevo año sin necesidad de usar mascarillas en espacios abiertos.
A la fecha, Panamá acumula 469,440 casos de COVID-19. Según el informe epidemiológico del Ministerio de Salud, de ese total, 459,657 pacientes se han recuperado, mientras que 2,508 casos de COVID-19 permanecen activos.
Transcurrido los primeros meses de la pandemia por COVID-19, se conoció que el uso de las mascarillas continúa siendo esencial al representar una protección por arriba del 80%.
En Panamá, el 75.6% de la población, que puede aplicarse la vacuna contra COVID-19, ha completado su esquema de vacunación con dos dosis, y próximamente se estarán aplicando dosis de refuerzo.