Con la participación de 21 países y 1,700 efectivos, Panamá dio inicio oficialmente a los ejercicios multinacionales Panamax 2026, considerados el mayor entrenamiento de fuerzas de seguridad de la región, cuyo objetivo principal es fortalecer la protección del Canal de Panamá y la cooperación frente a amenazas transnacionales.
Tema de interés: Inicia la operación Panamax 2026 con la participación de siete países
Panamax 2026: Participan 21 países y 1,700 efectivos
Panamax 2026 se desarrollará durante 11 días e incluye ejercicios en escenarios marítimos, aéreos, terrestres y cibernéticos.
Las primeras delegaciones llegaron desde Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Perú y República Dominicana. Posteriormente se incorporaron representantes de Alemania, Belice, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Gran Bretaña, Jamaica, México, Países Bajos y Paraguay.
Operaciones en el Pacífico y el Caribe
Como parte del componente naval, siete países movilizaron buques y patrulleras para ejecutar operaciones simultáneas en ambos océanos.
En el Pacífico, participan unidades de Estados Unidos, Panamá, Colombia, México y Ecuador con maniobras de control marítimo y respuesta ante amenazas transnacionales.
Mientras tanto, en el Caribe, Países Bajos, República Dominicana, Panamá y Colombia realizan patrullajes e interdicciones para reforzar la seguridad de rutas estratégicas.
Seguridad regional y protección del Canal
El ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Ábrego, señaló que Panamax representa un compromiso estratégico entre los países participantes.
"La planificación lo es todo. Este ejercicio refleja la confianza de nuestros aliados en Panamá y la responsabilidad que asumimos como guardianes del Canal", indicó.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, destacó que ninguna nación puede enfrentar por sí sola amenazas como el narcotráfico, el crimen organizado transnacional, el terrorismo o los ciberataques.
Asimismo, afirmó que la cooperación entre ambos países fortalece la estabilidad regional y la protección del Canal de Panamá, una infraestructura clave para el comercio y las cadenas globales de suministro.