Un tiroteo este viernes en la Escuela Secundaria Nacional de Banga, en la sureña provincia filipina de Cotabato del Sur, se saldó con tres fallecidos y seis heridos, entre ellos el presunto agresor, un alumno de 14 años que se suicidó tras disparar a sus compañeros, según informaron las autoridades.
El suceso ocurrió alrededor de la 13.30 hora local (5:30 GMT), cuando los servicios de emergencia recibieron una llamada en la que se afirmaba que se habían oído disparos en la zona, según recogió el medio local ABS-CBN.
Entre las víctimas mortales figuran, además del presunto autor, un adolescente de 14 años y una niña cuya edad se desconoce por el momento. Además, de los seis heridos, varios sufrieron heridas leves, mientras otros permanecen en observación en hospitales de la provincia, según confirmó Tamayo en el comunicado.
"La Policía identificó al autor de los hechos como un alumno de noveno grado que se disparó en la cabeza tras disparar contra cuatro de sus compañeros", dijo el gobernador en una entrevista recogida por la agencia local de noticias filipina (PNA).
Según las primeras pesquisas, explicó el gobernador, el sospechoso de 14 años había enviado desde mediados de agosto mensajes casi a diario a un amigo anunciándole que al día siguiente dispararía en la escuela.
Al revisar los mensajes, dijo Tamayo, se comprobó que el sospechoso participaba, según su amigo, en una plataforma llamada 'True Crime Community', supuestamente dedicada a adoctrinar a jóvenes para perpetrar tiroteos.
Las clases han quedado suspendidas en el centro, así como en otros municipios vecinos, hasta nuevo aviso, mientras el gobernador y el resto de autoridades y organismos tratan de tomar medidas ante lo sucedido. "Estamos analizando por qué los menores tienen un acceso tan sencillo a las armas", dijo Tamayo.
Este incidente sucede menos de tres meses después de que tres estudiantes de secundaria murieran y otros siete resultaran heridos en un tiroteo ocurrido en un instituto de la ciudad filipina de Tacloban, en la isla central de Leyte, según informaron las autoridades.
El porte y la posesión de armas están regulados en Filipinas, que exige pruebas psiquiátricas y de consumo de drogas, capacitación en el manejo de estos artefactos y antecedentes penales limpios a quienes deseen obtener una licencia.
Sin embargo, miles de armas de fuego ilegales circulan en el país y han provocado numerosos incidentes en los últimos años, según reportes policiales citados por la PNA.
FUENTE: EFE