El economista René Quevedo detalló a Debate Abierto que la situación con respecto al empleo formal en Panamá es crítica y la pandemia agravó más esta situación.
El analista en economía detalló que los trabajadores formales del sector privado general cubrían un 53% de todos los empleos en el 2013, pero en el 2020 eran el 33% de la fuerza laboral, por lo que tuvieron una caída de 20 puntos en 7 años.
"Entonces en realidad lo que tenemos es una severa crisis del empleo formal hoy 2 de cada 3 trabajadores son informales y funcionarios y eso es insostenible, entonces creo que es un tema que tenemos que abordar", señaló el economista.
Quevedo aseguró que antes de la pandemia entre 2009 y 2019 ya había una crisis en el empleo formal, la informalidad estaba en un 50% y el COVID-19 agregó 50 puntos más destruyendo empleos informales.
Turismo y restricciones no se llevan
"Mientras haya cuarentena y toques de queda no va a haber turismo. Yo creo que es bien sencillo. El 70% de los empleados en Panamá son presenciales, el turismo es uno de ellos. De hecho el turismo perdió un tercio de su fuerza laboral y 2 de cada 3 de esos empleos son mujeres. Entonces las restricciones de movilidad son la sentencia de muerte para el turismo, no va a haber despegue, creo que tenemos que buscar un mecanismo", sentenció el experto.
Será difícil eliminar el bono solidario
Por último, Quevedo indicó que ante esta perspectiva del empleo formal y lo grave de la crisis económica, impuesta por la pandemia, se ve difícil cesar la ayuda del bono solidario, lo que además implica un gasto para el Gobierno.
"Ese empleo de baja escolaridad cada vez va a ser menor, sin embargo es un problema que tenemos a corto plazo. Volviendo a mi cifra de que 4 de cada 5 trabajadores que perdieron el empleo ganaba menos de 750 dólares, esto implica que es allí donde el bono solidario ha estado impactando y ha estado manteniendo alguna paz social, de alguna manera, y ese es un subisidio, estamos pidiendo prestado para pagar ese subsidio, y va a ser complicado quitarlo", recalcó Quevedo.
El economista recomendó analizar profundamente esta situación y entre todas las partes tomar cartas en el asunto.