Jaime Abad, abogado y excoordinador de la mesa de seguridad al inicio de la gestión de Ricardo Martinelli relató este jueves parte de la audiencia al expresidente, que se realizó esta semana en la Corte de Miami.
Al ver entrar al exmandatario a la sala de audiencia, con esposas y con el vestido de prisionero, Abad expresó que la imagen lo remontó a un informe sobre las intenciones de Martinelli de hacer "escuchas" o "pinchazos" que, elaboró la exembajadora de Estados Unidos en Panamá, Barbara Stephenson y que salió a relucir con las filtraciones Wikileaks.
Pero Abad cuenta ahora, al menos 6 años después de filtrarse aquella información que no solo la pudo conocer por parte de Wikileaks, sino por voz de la propia exembajadora, quien en una reunión con Abad y otras tres personas (de quienes no dijo nombres), les confesó las intenciones del exmandatario.
"Nos dijo allí en ese sillón que Ricardo Martinelli, presidente electo me suplicó que le permitiera el acceso al programa "Matador" de pinchazos de la DEA", contó Abad. Agregó que Stephenson contó a los presentes que ella dijo a Martinelli que no él no necesitaba esto, a lo que el expresidente supuestamente contestó que tenía que escuchar a sus "advesarios".
El escenario de esta reunión fue la casa de la exembajadora, ubicada en La Cresta y es allí cuando Abad comenzó a poner distancia. "Yo sabía el aguacero que nos iba a caer".
Y esto fue lo que recordó el martes en Miami cuando vio al expresidente, a su parecer en una situación que describe como "un golpe" para un hombre de 65 años acostumbrado a lujos no de millonario, sino de "billonario".
Abad cuenta que vio una defensa de Martinelli "no muy bien preparada" cuestinada por la Fiscalía de EEUU. Al término de la audiencia dijo que el Juez manifestó textualmente los siguientes escenarios: aceptar o negar la fianza y rechazar o aceptar las nulidades planteadas por la defensa de Martinelli.
FUENTE: Irma Rodríguez Reyes