Como uno de los directores más prominentes y prolíficos de Israel, Amos Gitai ha sido durante su carrera cronista cinematográfico de la turbulenta historia de su país.
El proyecto más reciente de Gitai aborda uno de los días más traumáticos de Israel: El asesinato hace 20 años del primer ministro Yiitzhak Rabin a manos de un extremista judío que se oponía a los esfuerzos de paz de la víctima con los palestinos.
"Este es en verdad un momento importante en el rompecabezas de la historia israelí que he estado construyendo durante años", declaró Gitai.
El director, que dice que vivir en Israel es como "estar en el borde de un volcán", firmó en el pasado documentales y películas dramáticas, pero "Rabin, the Last Day" combina ambos géneros.
La cinta incluye imágenes reales, entre ellas algunas borrosas obtenidas de un video aficionado grabado la noche del asesinato, así como entrevistas con el expresidente, primer ministro y canciller Shimon Peres, y con la viuda de Rabin, Leah, días después del magnicidio.
También incluye escenas con actores para recrear los acontecimientos previos y posteriores al crimen.
Yogev Yefet es Yigal Amir, el ultranacionalista que disparó a Rabin al final de una manifestación por la paz en Tel Aviv el 4 de noviembre de 1995 y que cumple una condena de cadena perpetua.
Los actores también interpretan a colonos, activistas, rabinos, periodistas y colaboradores, entre otros. Sin embargo, nadie encarna a Rabin. Habría sido un papel muy difícil, subraya Gitai.
El cineasta, de 65 años, ha participado con frecuencia en el Festival de Cannes con cintas como "Kadosh", sobre el austero sector judío ultraortodoxo de Jerusalén; "Kippur", sobre el conflicto árabe-israelí de 1973 y "Kedma", sobre los días previos a la creación de Israel en 1948.
El director concedió recientemente una entrevista a The Associated Press en Nueva York antes del estreno de su nueva cinta en Estados Unidos. (La entrevista fue editada por razones de longitud y claridad).
AP: ¿Dónde se encontraba usted la noche del asesinato?
Gitai: Yo estaba en Haifa (en el norte de Israel); visitaba a mi madre. A las 10 de la noche escuchamos los urgentes noticiosos de que Rabin había sido baleado, y pocas horas después que había muerto. Supimos que había concluido un capítulo de la historia.
AP: Su cinta es una combinación interesante de imágenes documentales y recreaciones dramáticas.
Gitai: Para comenzar, la cinta aprovecha bastantes conclusiones de la comisión investigadora (que encabezó el exmagistrado presidente de la Suprema Corte, Meir Shamgar). Y, evidentemente, esto no fue filmado, no hay (imágenes de archivo). Pensamos que este proyecto merece un tratamiento fuerte (de drama), con 70 actores, centenares de extras y una cinematografía muy detallista.
AP: En una escena destacada (con actores) un psicólogo dice a activistas de derecha que Rabin tiene tendencias "esquizoides" y hace comparaciones con Hitler. ¿Eso sucedió?
Gitai: Sí, totalmente. La gente decía en aquel entonces que Rabin y Peres pertenecían a una secta satánica (...) Hasta que uno no comienza a acumular toda esta investigación no ve el nivel de violencia. Quien la mire sólo anecdóticamente, pierde toda la perspectiva.
AP: ¿Qué perspectiva intenta usted darle a ese acontecimiento 20 años después?
Gitai: Creo que concluye un capítulo de la historia. Al final de la cinta, el juez de la Corte Suprema dice que Israel jamás será el mismo después de esos tres disparos. A mi parecer, Rabin era un patriota israelí, no era un izquierdista con alucinaciones. Comprendió que Israel tenía que avanzar en esta región tan difícil (...) y estaba determinado a conseguirlo. Procedió como alguien que amó al país.
AP: ¿Qué cree usted que faltaba y necesitaba destacarse de la opinión colectiva?
Gitai: Seamos modestos, ni siquiera sé si una cinta puede (cambiar las percepciones). Pero creo que debemos hacer que quede constancia de las cosas. Es parte de la cinematografía. De toda la cultura. La cinematografía, las artes visuales, la literatura.
AP: Usted no intenta ocultar sus inclinaciones políticas con esta película.
Gitai: La gente tiene sus opiniones. Cuando uno selecciona una imagen de un cuadro que tomó una cámara, no decide que está en el cuadro, decide lo que se excluye. Es una historia de decisiones. Sí, hay algunas cosas que me agradan y algunas cosas que me agradan menos. Considero que el mejor homenaje que un artista puede hacer a su cultura es una obra crítica.