Su sola presencia en una cancha de fútbol es prenda de garantía. Hasta los más fríos goleadores se intimidan frente a su portería. Muchos tiemblan cuando oyen su nombre. En el mundo, todos los hinchas lo saben bien: él es el mejor.
Su sola presencia en una cancha de fútbol es prenda de garantía. Hasta los más fríos goleadores se intimidan frente a su portería. Muchos tiemblan cuando oyen su nombre. En el mundo, todos los hinchas lo saben bien: él es el mejor.