La malograda Lady Di debería haber regresado a Londres varios días antes del trágico accidente de tráfico que le costó la vida en pleno centro de París, en ese fatídico 31 de agosto de 1997 en el que el conductor del vehículo en el que se encontraba, junto a su pareja Dodi Al-Fayed, acabó estrellando el automóvil contra un muro tras sufrir distracciones constantes por parte de los paparazzi que les perseguían en motocicleta.
"No volvió ese jueves en el que estaba programado su regreso porque los 'tories' la estaban atacando con dureza en relación con su postura sobre las minas", ha asegurado este antiguo empleado de la princesa sobre las críticas vertidas contra ella por el partido político conservador, que ejercía la oposición parlamentaria al entonces primer ministro Tony Blair.
Como se desprende del testimonio de Tebbutt, es posible que Lady Di estuviera viva a día de hoy no haber sido por ese trascendental cambio de planes, aunque también es cierto que el azar y otros imprevistos hacen imposible asegurar, ni siquiera con la perspectiva que aporta el paso del tiempo, que ese dramático suceso no se habría producido en cualquier otra salida a la vía pública de Diana y su pareja.
"Se le acusó de haber usado esa campaña humanitaria para su propio beneficio, y eso la dejó muy disgustada. Así que se puso en contacto con nosotros para decirnos que no quería causar más revuelo y que volvería el siguiente fin de semana", ha revelado Colin Tebbutt.
FUENTE: RSS