ROMA (AP). Varios cientos de coptos y creyentes de otras religiones se reunieron el domingo en Roma y Milán para exigir protección y libertad religiosa después de un ataque a una iglesia de Egipto el día de Año Nuevo que dejó 21 muertos.
El papa Benedicto XVI expresó su "cercanía" a la comunidad copta durante su oración del Angelus.
La reunión congregó a unas 500 personas en una plaza del centro de Roma, con gente que sostenía velas y otros que cantaban. Muchos dijeron que estaban allí para protestar contra la violencia religiosa, no sólo en Egipto, pero en todo el mundo.
"Cuando regrese a mi país no quiero que mis hijos teman ir a la Iglesia o caminar por las calles", dijo Basim George, un copto de 30 años nacido en Egipto.
En Milán, aproximadamente 200 personas se reunieron frente a la catedral del Duomo, según reportes noticiosos.
FUENTE: Agencia AP