Un joven de 22 años perdió ambas manos y permanece en estado grave al explotar prematuramente una bomba que pretendía instalar en la madrugada de ayer en una sucursal bancaria en Santiago de Chile, informaron fuentes policiales.
Un joven de 22 años perdió ambas manos y permanece en estado grave al explotar prematuramente una bomba que pretendía instalar en la madrugada de ayer en una sucursal bancaria en Santiago de Chile, informaron fuentes policiales.