Un toro que tomó la cabeza en los primeros metros de la carrera imprimió velocidad al quinto encierro de los sanfermines 2011, que tuvo en la emoción su nota más característica.
Un toro que tomó la cabeza en los primeros metros de la carrera imprimió velocidad al quinto encierro de los sanfermines 2011, que tuvo en la emoción su nota más característica.