HANOVER ( AFP ) La canciller alemana, Angela Merkel, respondió este lunes a la presidenta brasileña Dilma Rousseff, que había críticado un "proteccionismo" a través del cambio de los países ricos, estimando que si Brasil está inquieto por el "tsunami monetario", los países desarrollados se preocupan por las "medidas proteccionistas".
Dirigiéndose a la presidenta Dilma Rousseff, invitada a inaugurar este lunes el salón de alta tecnología Cebit de Hanover (noroeste), Merkel declaró: "Discutiremos de la crisis y de las preocupaciones que cada uno tiene. La presidenta habló de un 'tsunami de liquidez' que la preocupa. De nuestro lado miramos en dónde están las medidas proteccionistas". Este lunes en declaraciones a la prensa, Rousseff había denunciado como "proteccionismo" la política de países ricos de inundar el mercado con dinero barato para hacer frente a la crisis, y advirtió que su país tomará más medidas para protegerse de esa práctica.
La mandataria sudamericana insistió en que las economías desarrolladas están "desvalorizando artificialmente" sus divisas y perjudicando a países emergentes como Brasil, que sufren una fuerte apreciación de su moneda con respecto al dólar y al euro que les resta competitividad.
"Lo que Brasil quiere con esto es mostrar que está en marcha una forma competitiva de protección de mercado, que es el cambio. El cambio es hoy una forma, una forma artificial de protección del mercado", dijo Rousseff a la prensa.
Este tipo de prácticas "equivale a una barrera tarifaria. Entonces, todo el mundo se queja de la barrera tarifaria, del proteccionismo. Eso es una forma de proteccionismo", enfatizó.
Brasil, sexta economía del mundo, acusa los países ricos de generar un "tsunami monetario" al tratar de salir de la crisis con medidas que inundan de dinero los mercados, y perjudican a las economías en desarrollo.
El país sudamericano enfrenta una valorización de su moneda, el real, que está perjudicando la competitividad de su industria.
"EXCLUSIÓN DIGITAL"
En la inauguración de este salón de alta tecnología, del que Brasil es el invitado oficial, Rousseff y Merkel compartieron estrado con Eric Shmidt, presidente del Consejo de Administración de Google, que pronunció el discurso inaugural.
Brasil es presentado por los organizadores como un "campeón escondido" del mundo de las altas tecnologías. Grandes empresas de la economía brasileña, como el constructor aeronáutico Embraer, Stefanini (servicios informáticos) y Telebras (telecomunicaciones) están entre los participantes en el salón.
En su discurso, Eric Schmidt celebró los méritos de internet frente a la censura.
"Cuarenta países instauraron hoy una censura en internet, contra cuatro hace diez años", recordó, asegurando que esta censura no podrá resistir mucho tiempo frente a la información en la web, que es "como el agua" y se "infiltra por todos lados". "La web será todo o no será nada. Será como la electricidad", predijo.
La canciller Merkel estimó por su parte que mientras "más se parezca a la electricidad que sale del tomacorriente sin que uno se pregunte de dónde viene, más la confianza es importante".
En tanto, la presidenta Rousseff, advirtió contra la "exclusión digital", estimando que "los beneficios (del acceso a las nuevas tecnologías) no deben estar reservados a un pequeño número" de personas.
Bajo el eslogan "Managing Trust - Confianza y seguridad en el mundo digital", la feria se ha propuesto este año poner el acento en el "cloud computing", o la informática desmaterializada o en nube, con un acento particular en la seguridad de los datos privados o profesionales administrados a través de esta tecnología.
La informática desmaterializada consiste en trabajar con datos y programas confiados a internet, y no almacenados en un ordenador familial o en el servidor de la empresa.
Este mercado crece exponencialmente y este año debería captar más de 100.000 millones de dólares, según la empresa especializada Gartner.
El desafío para los proveedores de este tipo de servicios es el de la desconfianza que provoca esta informática totalmente virtual, sobre todo entre los particulares, y las pequeñas y medianas empresas.
FUENTE: Agencia AFP




