Francesco Schettino

Agencia EFE

Roma (EFE) El procurador de Grosseto, ciudad donde se celebra la instrucción del juicio por el naufragio del Costa Concordia, afirmó hoy que fue la "mano de Dios" la que avecinó la embarcación a la isla italiana de Giglio después del choque contra el escollo, y no una maniobra del capitán Francesco Schettino.

"Si no fuera por el viento de aquella noche, la embarcación hubiera dado la vuelta y se hubiera hundido en un minuto", porque "no tenía propulsión y los timones estaban bloqueados", aseguró hoy Francesco Verusio, procurador de Grosseto, quien precisó que fue el viento el que la empujó a la costa.

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Durante la tercera sesión de la audiencia que se celebra en el teatro Moderno de la ciudad, Verusio añadió que la nave solo se salvó por el impulso del viento.

El argumento del procurador de Grosseto fue similar al esgrimido ayer por los peritos que analizaron la caja negra del crucero Costa Concordia, en cuyo naufragio tras chocar con un escollo perdieron la vida 32 personas el pasado 13 de enero.

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Según apuntaron los peritos durante la segunda sesión del juicio de instrucción celebrada ayer, Schettino podría haber evitado el choque con el escollo porque, en su opinión, "había mucho espacio y tantísima agua, por lo que hubo tiempo para acercarse (a tierra) y alejarse del peligro".

No obstante, recalcaron que la maniobra después de la colisión fue totalmente casual porque la nave se encontraba fuera de control.

El procurador admitió que la fase de instrucción, que según explicó podría alargarse una semana, iba "muy bien" y añadió que "espera cerrar la primera fase de las indagaciones antes de que finalice el año".

"Todo lo que está saliendo confirma lo que teníamos ya", apuntó.

La defensa de Schettino, principal imputado por el accidente, precisó hoy las palabras de la grabación telefónica puesta ayer a disposición de la jueza instructora del caso, Valeria Montesarchio, por los peritos.

En la grabación el capitán reconoció que el crucero estaba haciendo aguas, pero que la situación estaba en calma, cuando en realidad el buque se estaba hundiendo.

Según el abogado de la defensa de Schettino, Francesco Pepe, lo que el capitán dijo, por el contrario, fue: "Pongamos las lanchas en el mar porque está en calma".

Como en las jornadas anteriores, Schettino saludó a su llegada a los medios de comunicación. "Estoy bien, no te preocupes", le dijo a un fotógrafo.

El proceso comenzó el pasado 3 de marzo y se está celebrando en el Teatro Moderno de Grosseto (centro de Italia), convertido en un aula de un tribunal debido a la cantidad de personas, la mayoría pasajeros de ese crucero, que han pedido asistir al juicio.

Desde que se produjo el impacto hasta las primeras tareas de desembarco de los 4.229 pasajeros y miembros de la tripulación pasaron varias horas y el barco se fue inclinando y al final perdieron la vida 30 personas, entre ellas un español y dos peruanos, y aún hay dos desaparecidos.

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