BRASILIA (AFP). Una médica acusada de la muerte de siete pacientes en un hospital en Brasil insistió este lunes en su inocencia y aseguró que " la verdad requiere tiempo y aparecerá ".
" Tengo confianza en la justicia. La verdad requiere tiempo y aparecerá ", señaló Virginia Soares de Souza en breves declaraciones a la prensa a la salida del tribunal de Justicia del estado de Paraná, donde acudió a una audiencia.
La médica, que recobró provisionalmente su libertad el 20 de marzo después de pasar un mes en prisión alegando siempre inocencia, está acusada junto a otros siete médicos y enfermeras de provocar la muerte de siete pacientes desde 2006.
Pero las autoridades también investigan más de 300 muertes sospechosas en el hospital Evangélico de Curitiba, la capital de Paraná, donde Soares de Souza, de 56 años, dirigió por siete años la Unidad de Terapia Intensiva.
La Policía Civil recopiló testimonios y escuchas telefónicas legales que apuntan a que Soares de Souza recetó o suministró medicamentos a pacientes con ventilación mecánica que les provocaron la muerte por asfixia, según la acusación de la fiscalía.
En otros casos se les disminuía el oxígeno del respirador artificial.
La defensa de la médica señala que la entrega de medicamentos en el hospital sigue normas rígidas, por lo que sería imposible que la médica hubiese dado órdenes verbales sobre el flujo de fármacos.




