La paquistaní de 16 años visita NY poco antes de que se conozca ganador del Nobel de la Paz, para el cual es considerada una fuerte contendiente

Agencia AP

NUEVA YORK (AP). Una desafiante colegiala paquistaní de 16 años cuya lucha por recibir educación a convirtió en blanco de un intento de asesinato de parte del Talibán hace un año dijo el jueves al público en Nueva York que espera llegar a convertirse el primera ministra de su país.

Malala Yousafzai hizo tales declaraciones en una entrevista con la corresponsal en jefe internacional de CNN, Christiane Amanpour. La joven habló horas después de recibir el máximo premio europeo de derechos humanos y poco antes de que se conozca al ganador del premio Nobel de la Paz, para el cual es considerada una fuerte contendiente.

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Al preguntársele si deseaba ser médico o política, Malala dijo que antes quería ser médico pero luego comprendió que podría hacer más para ayudar a la gente como primera ministra.

"Puedo dirigir gran parte del presupuesto a la educación", dijo Malala mientras estaba sentada junto a su padre, el activista a favor de los derechos humanos Ziauddin Yousafzai, fundador de una escuela exclusivamente para niñas en Pakistán.

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En una entrevista donde se tocaron muchos temas y será transmitida el domingo, Malala recordó el momento en que recibió un disparo mientras viajaba en el asiento trasero de un vehículo mientras se dirigía a casa proveniente de la escuela, y reiteró que no se siente intimidada por las amenazas.

"Nunca me voy a rendir", dijo Malala ante las preguntas sobre las constantes amenazas de muerte que el Talibán le ha hecho. "Ellos sólo disparan contra un cuerpo pero no pueden disparar contra mis sueños".

El 19 de octubre de 2012, un hombre armado con el rostro cubierto saltó hacia una camioneta tipo pickup que trasladaba a niñas a casa y gritó "¿quién es Malala?" antes de dispararle en el rostro.

El Talibán la atacó a causa de sus expresas críticas a la interpretación del islam por el grupo, que limita a las mujeres al hogar y prohíbe que las niñas vayan a la escuela. La milicia ha amenazado con volver a atacarla si regresa a Pakistán.

Malala recuperó el sentido una semana después en un hospital en Birmingham, Inglaterra, y posteriormente recuperó la vista y el habla.

El jueves, dijo que lo primero que pensó en ese momento fue en sus dos amigas con las que se encontraba al momento del ataque y temía que hubieran resultado heridas.

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