BEIRUT Internacionales -  12 de febrero 2014 - 18:15hs

Evacuados relatan penurias en ciudad siria

Niños suplican llorando por comida en las calles y mujeres recogen yerba que crece en las grietas de las aceras para comer, reflejo del hambre que atenaza a residentes de barrios en poder de rebeldes en la ciudad siria de Homs, la cual ha estado bloqueada por las fuerzas militares durante casi dos años, según un relato directo de un hombre que fue sacado del lugar esta semana durante una tregua.

Fue a fin de cuentas esa hambruna la que ocasionó que Abu Jalal Tilawi huyera, junto con aproximadamente otras 1.300 personas, en su mayoría mujeres, niños y ancianos a quienes se les permitió salir durante una tregua.

"No pudieron desalojarnos con los misiles que nos lanzaron", dijo Tilawi, de 64 años, sobre el asedio de las tropas del gobierno. "El hambre nos derrotó. El hambre, el hambre, el hambre. Abandoné la ciudad donde nací, donde nació mi padre, donde nacieron mis ancestros. Estuve llorando mientras caminaba".

La narración de Tilawi en una entrevista por Skype centra la atención en el sufrimiento experimentado por alrededor de 250.000 civiles que viven en más de 40 áreas en toda Siria que han estado bloqueadas durante meses. La mayoría de los asedios se deben a fuerzas gubernamentales, que buscan diezmar la resistencia, pero los rebeldes también han adoptado la táctica en algunas zonas.

Potencias de Occidente y el Consejo de Seguridad de la ONU están tratando de presionar por más sanciones contra Siria para castigar al gobierno del presidente Bashar Assad por los bloqueos, aunque Rusia dijo que vetaría una resolución en ese sentido.

"Estamos enfrentando la peor tragedia humanitaria desde el genocidio en Ruanda en 1994", dijo el martes el embajador francés ante la ONU Gerard Araud. "La inanición está siendo utilizada como arma por el régimen", agregó.

El continuo asedio de barrios rebeldes en Homs, la tercera ciudad más grande de Siria, es quizá el más largo. Pero Moadamiyah, suburbio de Damasco en poder de los rebeldes, ha estado bloqueado durante 15 meses. El asedio del gobierno a Yarmuk, un área del límite sur de Damasco donde viven aproximadamente 18.000 personas, se ha prolongado durante cerca de un año, y activistas calculan que han muerto ahí más de 100 personas por enfermedades relacionadas a desnutrición y falta de asistencia médica.

En el campo de batalla de la ciudad de Alepo, en el norte del país, los rebeldes han bloqueado durante casi un año la prisión central, la cual tiene alrededor de 4.000 reos. La Media Luna Roja siria ha entregado comida empaquetada a los prisioneros, pero tuvo que parar este mes debido a la intensificación de la batalla. Rebeldes dicen que fuerzas del gobierno utilizan la prisión para lanzar ataques sobre distritos rebeldes en la ciudad.

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