SAN SALVADOR Internacionales -  12 de febrero 2014 - 00:40hs

Náufrago salvadoreño regresa a su tierra natal en silla de ruedas y sin hablar

José Salvador Alvarenga regresó el martes por la noche al lugar donde aprendió a amar el mar, y a donde llegó con una historia asombrosa.

El hombre de 37 años, quien dice que sobrevivió más de un año en una pequeña embarcación de pesca a la deriva por el Pacífico tras salir de México y recalar en las Islas Marshall, llegó a su natal El Salvador para ser recibido numerosos periodistas, una hija que no lo recuerda y una madre que lo creía muerto.

Su historia asombró al mundo cuando llegó al atolón de Ebon hace casi dos semanas, con aspecto robusto y no muy quemado por el sol. Pero resulta que antes era un hombre mucho más corpulento y llegó a tierra con inflamación en todo el cuerpo, dolores y deshidratación.

El regreso de Alvarenga su país tras una semana de reposo y tratamiento médico en Majuro fue prolongado, con escalas en Honolulu y Los Angeles, donde los médicos lo vieron para determinar si podía continuar el viaje.

Su padre, José Ricardo Orellana, de 65 años y dueño de una tienda y un molino de harina en el poblado costero de Garita Palmera, dijo que si hijo se gana la vida pescando desde los 14 años.

Maria Julia Alvarenga, de 59 años, dijo que su hijo siempre fue una persona de una fuerza y resistencia poco comunes.

Fátima, su hija de 14 años, hizo un arco de hojas de palma en la puerta de la casa de familia y un letrero que dice "Bienvenido". Ella no recuerda haber visto nunca a su padre, que salió de El Salvador a pescar en México cuando tenía sólo un año.

Docenas de periodistas extranjeros acamparon frente a la casa de ladrillos de la familia, a unas 10 cuadras del mar en un poblado de pescadores. Muchos más esperaban en el aeropuerto con los familiares y amigos, que comenzaron a reunirse temprano en el día.

"No lo he visto en ocho años. Somos amigos, pescábamos juntos", dijo Héctor Antonio Zúñiga, de 39, quien dijo que iba a dejar a su sobrino en el aeropuerto pero decidió esperar para recibir a Alvarenga.