MADRID Internacionales -  13 de febrero de 2015 - 23:32

España: Finaliza alerta por una nube tóxica tras explosión

Las autoridades españolas levantaron el viernes todas las restricciones para las 60.000 personas a las que se había instado a permanecer en espacios cerrados durante varias horas, después que una explosión en un almacén provocara una gran nube tóxica naranja que se alzó sobre seis localidades.

El Departamento de Protección Civil de Cataluña puso fin a la alerta el viernes por la mañana, unas 15 horas después de que se produjera el accidente en Igualada, en el noroeste de España, cuando varios productos que se estaban descargando en un almacén se mezclaron y estallaron.

Seis personas sufrieron heridas leves y sólo una permanecía hospitalizada el viernes, con quemaduras en las piernas.

La explosión hizo que las autoridades ordenasen a las 60.000 personas en Igualada y cinco localidades cercanas que se mantuvieran en espacios cerrados, así como el corte de las carreteras que llevaban a Igualada, unos 70 kilómetros (40 millas) al noroeste de Barcelona.

Esas restricciones se levantaron para la mayor parte de la población unas pocas horas después de que surgiera la nube, aunque se mantuvieron hasta el viernes por la mañana en el caso de los ancianos, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con problemas respiratorios.

El accidente parecía deberse a un error humano en el almacén de la planta química, dijo el alcalde de Igualada, Marc Castells.

Entre las sustancias que provocaron la reacción química había ácido nítrico y cloruro férrico, señaló Protección Civil.

Los investigadores intentaban determinar si era dióxido de nitrógeno la nube derivada de la explosión que flotaba a baja altura, dijo una portavoz del departamento que solicitó el anonimato debido a las normas de su oficina que le impiden dar su nombre.

El dióxido de nitrógeno tiene el mismo color de la nube vista sobre las ciudades, puede generarse en explosiones que implicaron ácido nítrico y es tóxico si se inhala.

Ese gas de mal olor también es emitido por el escape de vehículos automotores, la quema de combustibles fósiles y las pruebas nucleares. En este último caso, da el color rojizo o naranja a la nube atómica en forma de hongo.