El presidente Barack Obama dijo que no es suficiente lamentar el tiroteo ocurrido en la iglesia de Carolina del Sur.
Obama hizo un nuevo llamado enérgico al control de armas de fuego después de la muerte de nueve personas en una iglesia afroestadounidense en Charleston.
El presidente indicó que algunos han malinterpretado sus declaraciones del jueves en la Casa Blanca a manera de que parezca que él se ha resignado a que el control de armas no es posible. Durante la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos en San Francisco, el presidente dijo el viernes que no se ha resignado y tiene fe en que con el tiempo el país "hará lo correcto".
Añadió que las actitudes deben cambiar entre quienes poseen legalmente armas de fuego así como entre quienes no están familiarizados con las armas. Obama señaló que el Congreso actuará una vez que los ciudadanos insistan en que se tomen medidas, y como ejemplo citó los cambios de la opinión pública respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo y sobre el cambio climático.
Documentos policiacos revelan que el hombre acusado de matar a nueve personas al interior de una iglesia afroestadounidense se paró sobre un testigo y le hizo una declaración con alto contenido racial.
Las declaraciones juradas dadas a conocer este viernes señalan que Dylann Roof, de 21 años, comenzó a disparar cerca de una hora después de haber ingresado a un estudio bíblico en la iglesia. Se señala que les disparó en múltiples ocasiones a las nueve víctimas.
Las declaraciones juradas indican que Roof entró a la iglesia alrededor de las 8:06 p.m. del miércoles con una mochila alrededor de la cintura, y que salió del lugar cerca de una hora después con una pistola en la mano.
El padre de Roof le comentó a los investigadores que su hijo tenía una pistola calibre 45 mm. Los documentos también detallan que el padre y un tío de Roof contactaron a las autoridades luego de que se publicaran imágenes del sospechoso tomadas de un video de vigilancia.




