La fundación caritativa del presidente electo Donald Trump ha admitido que violó regulaciones fiscales que prohíben usar dinero o bienes para beneficio de Trump, su familia, sus empresas o contribuyentes substanciales de la organización.
La Donald J. Trump Foundation reconoció que usó dinero o bienes en violación de regulaciones no solo en el 2015 sino también en años previos, de acuerdo con una declaración de impuesto a la renta del 2015 que aparece en el sitio web GuideStar, que monitorea organizaciones sin fines de lucro.
The Washington Post fue el primer medio en reportar la declaración fiscal, la cual no da detalles de las violaciones. Los documentos se conocen a la vez que la procuraduría de Nueva York investiga si Trump se benefició personalmente de los gastos de la fundación, incluyendo varias compras detalladas en artículos del Post.
El equipo de transición de Trump no contestó inmediatamente a mensajes que se le enviaron en busca de comentarios.
No es la primera vez que la fundación admite que ha quebrantado leyes y regulaciones pertinentes a organizaciones caritativas.
En octubre, la oficina del procurador general de Nueva York Eric Schneiderman, demócrata, ordenó que la fundación dejara de pedir donaciones luego que descubrieron que estuvo aceptando contribuciones sin la debida inscripción ante el estado.
La fundación también dio 25.000 dólares no autorizados a comités políticos que apoyaban a la procuradora general de Florida Pam Bondi en el 2013.
Las organizaciones caritativas no pueden participar en actividades políticas, y el personal del presidente electo dice que el cheque fue enviado por errores administrativos. A comienzos de este año, la Fundación Trump pagó una multa de 2.500 dólares al Servicio Interno de Impuestos (IRS, por sus siglas en inglés) por el cheque.
Trump tuvo la intención de usar fondos personales para apoyar la reelección de Bondi, dijo su campaña. Por ese entonces, la oficina de Bondi sopesaba preguntas de la prensa sobre si iba seguir la pauta de Schneiderman, quien presentó una demanda en contra de la Universidad Trump y el Instituto Trump.
Muchos exalumnos dicen que fueron engañados por la fama de Trump para hacer dinero en las bienes raíces. Bondi, quien de acuerdo con The Associated Press pidió personalmente en junio el cheque de 25.000 dólares a Trump, no tomó ninguna medida contra la Universidad Trump.
FUENTE: AP