El expresidente del fabricante de automóviles francés Renault Carlos Ghosn, encarcelado en Japón por presuntas malversaciones financieras, declaró el jueves a la AFP que el rechazo de liberarlo bajo fianza "no sería normal en ninguna otra democracia" y aseguró que lo "castigaron antes de ser declarado culpable".
Tras dos meses en prisión, el hombre que creo la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi Motors denunció la "injusticia" contra él, detrás de un cristal en una pequeña sala de su prisión.
"Tengo frente a mí un ejército en Nissan, cientos de personas se dedican a este caso, 70 en la oficina del fiscal y yo estoy en prisión desde hace más de 70 días. No tengo teléfono, ni ordenador, ¿cómo puedo defenderme?", dijo durante su primera entrevista con medios no japoneses tras su arresto el 19 de noviembre.
Hasta ahora, durante su detención provisional, solo podían visitarlo sus abogados y el personal consular de Francia, Líbano y Brasil, los tres países de los que tiene la nacionalidad. Pero el tribunal autorizó finalmente un número limitado de entrevistas de un máximo de 15 minutos.
Vestido con un chándal negro y sandalias de plástico transparentes, Ghosn llegó al locutorio de la prisión con paso decidido a pesar de que se declaró "cansado".
"Estoy concentrado, quiero luchar para restablecer mi reputación y defenderme contra las falsas acusaciones. Me han rechazado la liberación bajo fianza, no sería normal en ninguna otra democracia en el mundo", afirmó.
"¿Por qué me castigaron antes de ser declarado culpable?", se preguntó Ghosn, de 64 años.
Objeto de tres acusaciones por abuso de confianza y disimulación de ingresos a las autoridades bursátiles entre 2010 y 2018, Ghosn rechaza cualquier malversación.
El magnate del automóvil esperaba poder ser puesto en libertad bajo fianza y hablar entonces, pero tras haber recibido varios reveses, decidió contraatacar en la prensa.
El miércoles, en una entrevista al diario económico japonés Nikkei, ya criticó abiertamente a los dirigentes de Nissan, el constructor nipón que lo hizo caer tras ordenar una investigación interna a partir del verano de 2018, tras la información de uno o varios denunciantes.
Según él, quisieron sacarlo porque tenía "el proyecto de integrar" Renault, Nissan y Mitsubishi Motors, repitió el exdirigente el jueves, un proyecto del que había hablado con el presidente de Nissan, Hiroto Saikawa.
"¿Es un complot, una trampa? No hay ninguna duda. Es un caso de traición. Hay varias razones para ello. Había mucha oposición y ansiedad sobre el proyecto de integrar las compañías (Nissan, Renault, Mitsubishi Motors)", insistió.
Saikawa rechazó varias veces la idea de "golpe de Estado" y habló de "pruebas" sobre las presuntas malversaciones de Ghosn que, según el grupo japonés, utilizó el dinero de la compañía para residencias de lujo y para contratar a su hermana con un empleo "ficticio".
Nissan destituyó rápidamente a Ghosn de su consejo de administración, igual que Mitsubishi Motors. Sin embargo Renault le apoyó en un primer momento hasta que el propio Ghosn decidió dimitir la semana pasada.
Según él era insostenible mantener el cargo en Renault, por eso decidió retirarse, pero aseguró que le habría gustado tener la posibilidad de comparecer ante el consejo de administración de Renault para presentar su versión de los hechos.
Ghosn podría quedarse ne prisión hasta su juicio, que no se celebrará hasta dentro de varios meses, según su equipo de defensa. Se expone a una pena de hasta 15 años de prisión.
FUENTE: AFP