Primer ministro de Perú, Salvador del Solar. Foto/@pcmperu

EFE

La cuestión de confianza planteada el viernes por el Gobierno peruano ante el Congreso busca evitar que se realice "una elección apresurada" de los magistrados del Tribunal Constitucional (TC), aseguró este sábado el primer ministro del país, Salvador del Solar.

El proceso de elección de los miembros del Tribunal Constitucional (TC) es el argumento elegido por el Ejecutivo para presentar su pedido de confianza, que será presentado formalmente el lunes y que busca, según dijo el presidente Martín Vizcarra, preservar el máximo órgano de interpretación de la Constitución peruana del "copamiento" que la "corrupción" planea hacer del mismo.

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El proceso se realiza para evitar "una elección apresurada y a favor de un proceso transparente para elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional", señaló hoy el primer ministro en Twitter, donde recordó el discurso que brindó en el Congreso, tras entregar el documento de cuestión de confianza anunciado el viernes.

El Congreso, dominado por la oposición fujimorista y sus aliados, había anunciado precisamente para este lunes un pleno para elegir miembros de este tribunal, en un proceso que ha sido duramente criticado por su forma de tramitación, los posibles jueces que podrían entrar en el organismo, y el contexto político en el que se decidió la renovación.

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"Estamos hablando de un solo problema, de una sola crisis política vinculada a una muy profunda crisis de corrupción (...) Muchas veces el uso de la legalidad tiene fines ilegítimos. No lo podemos permitir", expresó Del Solar en su mensaje del viernes a los medios de comunicación en el Congreso.

El nuevo TC puede resolver, entre otros temas, sendos recursos presentados para que recuperen la libertad la líder opositora Keiko Fujimori, en prisión preventiva por presunto lavado de activos en sus campañas electorales, y su padre, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que cumple 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad.

La cuestión de confianza, la tercera presentada por el Gobierno de Vizcarra, llegó un día después de que el Congreso archivara la propuesta del Ejecutivo de adelantar las elecciones generales para salir del atolladero que es el antagonismo entre ambos poderes del Estado.

Tras una tercera cuestión de confianza, la Constitución peruana ampara al Ejecutivo a que si su proyecto no es aprobado en el Congreso, este deberá afrontar su posible disolución.

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