El presidente del estado federado de Hesse, Volker Bouffier, aseguró hoy que van a "hacer todo contra el racismo" tras el tiroteo de la pasada noche en el que murieron once personas, incluido el autor y su madre.
En una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Hanau, Bouffier dijo que sabe que "la gente tiene miedo" y expresó su solidaridad con los familiares de las personas asesinadas y heridas, que en muchos casos son de origen extranjero.
"La ciudad y el estado federado estamos juntos" y "vamos a hacer todo para afrontar el racismo", afirmó el presidente de Hesse.
"Han muerto inocentes", dijo Bouffier, que reconoció la solidaridad internacional recibida tras el suceso.
El alcalde de Hanau, Claus Kaminsky, aseguró que "no hay dudas de que las últimas horas desde las 22.00 horas de ayer son las más tristes que ha vivido esta ciudad en tiempos de paz".
"En nuestra sociedad no hay espacio para el racismo", dijo.
Hoy en Hanau, Fráncfort y Berlín se van a celebrar concentraciones de solidaridad con las víctimas y contra el racismo.
El asesino, un alemán de 43 años llamado Tobias R., abrió fuego en un bar de fumadores de pipas de agua, en el centro de Hanau, una ciudad a unos 20 kilómetros de Fráncfort.
Ahí mató a cuatro personas, dos dentro del bar y otras dos fuera del establecimiento.
Posteriormente se dirigió en coche a un barrio a unos dos kilómetros del centro de Hanau, donde mató a cinco personas más.
Finalmente se dirigió a su casa, disparó a su madre, con la que vivía, y después se suicidó.




