Activistas prodemocracia anunciaron el domingo una campaña para recaudar un millón de firmas a fin de pedir la anulación de una ley que castiga penalmente a quien ofenda a la monarquía.
Según la ley, criticar a la monarquía es punible con entre tres y 15 años de cárcel. Los activistas denuncian que muchas veces la ley es usada con fines meramente políticos. Incluso pedir la anulación de la ley puede acarrear una investigación policial.
Desde el año pasado han surgido protestas con tres demandas básicas: la renuncia del primer ministro Prayuth Chan-ocha, quien ascendió al poder por medio de un golpe de estado; reformas a la constitución para hacerla más democrática y reformas a la monarquía para hacerla más responsable.
Esa última exigencia es la más novedosa ya que hasta el momento la monarquía tailandesa casi nunca ha estado bajo el escrutinio público y para muchos es un pilar intocable de la sociedad tailandesa. La reputación de la monarquía es celosamente protegida por las élites del país, incluyendo los militares.
FUENTE: Associated Press




