El rey octogenario de Arabia Saudí se sometió a análisis clínicos y el cambio de batería de su marcapaso el miércoles, informó la agencia de prensa estatal SPA.
En el séquito que acompañaba al rey se encontraba su hijo, el príncipe heredero Mohammed bin Salman.
La salud del rey es objeto de observación estrecha porque ejerce el poder absoluto en el reino. Ha designado al príncipe Mohammed, de 36 años, heredero del trono y le ha dado poder para ocuparse de los asuntos cotidianos de gobierno.
El estilo de gobierno asertivo y osado del príncipe heredero, así como la consolidación de su poder y la marginación de sus posibles rivales han despertado polémicas. Los servicios de inteligencia occidentales lo vinculan con el asesinato del periodista saudí Jamal Kashoggi, cosa que él niega.
En julio de 2020, el rey fue sometido a una operación para retirarle la vesícula biliar, y permaneció 10 días en el hospital.
FUENTE: Associated Press