Sri Lanka Internacionales -  6 de mayo 2022 - 12:55hs

Sri Lanka vuelve a imponer el estado de emergencia para frenar ola de protestas

Un portavoz de la Presidencia indicó que la medida se proponía "garantizar el orden público"

El presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, decretó el estado de emergencia a partir de la medianoche del viernes, por segunda vez en cinco semanas, confiriendo amplios poderes a las fuerzas armadas para enfrentar una ola de descontento social.

Un portavoz de la Presidencia indicó que la medida se proponía "garantizar el orden público", tras el inicio de una huelga convocada por los sindicatos para exigir la renuncia del mandatario, acusado de provocar la peor crisis económica de este pequeño país insular del sur de Asia desde su independencia en 1948.

Rajapaksa ha afirmado varias veces que no dimitirá, pese a las crecientes protestas y a un campamento de manifestantes instalado ante su residencia desde hace un mes.

El viernes por la mañana, la policía dispersó con gases lacrimógenos y cañones de agua una manifestación de estudiantes que trataron de ocupar al Parlamento.

El estado de emergencia habilitará a las fuerzas de seguridad a arrestar y mantener en detención a sospechosos durante largos periodos sin control judicial.

También autoriza el despliegue de militares para respaldar a la policía en tareas de mantenimiento del orden en este país de 22 millones de habitantes.

"El presidente utilizó sus poderes ejecutivos para acogerse a las regulaciones del estado de emergencia a fin de asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales y del orden público", dijo el portavoz.

Rajapaksa ya había decretado el estado de emergencia el 1 de abril, al día siguiente de unos violentos enfrentamientos con manifestantes que trataron de tomar su residencia, en Colombo.

La medida fue levantada el 14 de abril, pero las protestas no se apaciguaron desde entonces.

El colapso económico de Sri Lanka comenzó a sentirse luego de que la pandemia del coronavirus cortara los ingresos por turismo y remesas.

La enorme deuda externa, estimada en 51,000 millones de dólares, llevó al gobierno a decretar el 12 de abril una moratoria de pagos.

El gobierno había prohibido previamente muchas importaciones para frenar la salida de las divisas extranjeras necesarias para pagar sus compromisos.

Pero la medida no dio los resultados esperados y provocó una severa escasez de productos y una galopante inflación de los precios de alimentos y otros bienes básicos, como combustible y medicamentos.

La crisis se agravó esta semana, con el inicio de una huelga de los dueños de los camiones cisterna que abastecen a las estaciones de servicio.

Los camioneros exigen un aumento de sus pagos de 115%, superior al 95% propuesto por la empresa petrolera estatal Ceylon Petroleum Corp (CPC).

La incapacidad de pagar las importaciones de combustible provocó además extensos apagones.

Los hospitales carecen de medicamentos y el gobierno pidió a sus ciudadanos en el exterior que hagan donaciones.

FUENTE: AFP