El festival colombiano "Detonante" cerró su segunda edición con un gran concierto frente el caudaloso río Atrato, en el que participan artistas como el músico y activista Willie Colón y grupos como Puerto Candelaria que deleitaron con ritmo de salsa y cumbia a centenares de habitantes del departamento del Chocó, en la frontera con Panamá.
Colón, descrito como "uno de los grandes de la salsa clásica" por los organizadores del evento, llevó hasta Quibdó, la capital departamental, su particular visión de la "salsa urbana" que en su momento le hizo ganarse el sobrenombre de "el malo del Bronx".
El espectáculo musical también contó con la actuación del grupo congoleño Konono No.1, una agrupación nacida en los suburbios de Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo, en los años sesenta de la mano de Mingiedi Mawangu, ya fallecido.
En la actualidad es el hijo de Mawangu, Augustin Makuntima Mawangu, el "alma máter" del conjunto, que en los últimos años se ha abierto camino en el mundo de la electrónica y el rock con álbumes como "Congotronics", publicado en 2004.
Respecto a este grupo, Felipe Jaramillo, director ejecutivo de 10Music y cofundador del festival "Detonante", explicó a Efe que su elección va en la línea "disruptiva" que persigue el evento, que concluyó hoy tres días de actividades culturales relacionadas con la música, el turismo, el medioambiente y la economía.
"Queremos demostrar a través de la música que siendo cien por cien auténtico puedes traspasar fronteras", afirmó Jaramillo.
Venidos desde Medellín, la capital del departamento de Antioquia, el grupo "Puerto Candelaria" desplegó ante el publico de la segunda edición de "Detonante" su colorista puesta en escena que reinterpreta la música colombiana tradicional.
También actuó el grupo "Rancho Aparte", nacido en Quibdó, que combina sones, cantos y ritmos que evocan a la madre África con letras comprometidas con las preocupaciones del pueblo chocoano, como el desplazamiento forzoso o la deforestación.
Otro cantante nacido en el Chocó que actuó en el espectáculo fue Alex Pichi, un auténtico héroe para esta región al que se le reconoce el mérito de "revivir" el "bunde", un ritmo propio de la zona.
El concierto sirvió de "broche de oro" a la segunda edición del festival, que busca promover y dinamizar el desarrollo de la economía y el liderazgo local de una de las zonas más pobres del país combinando actividades de entretenimiento y relflexión.




