La falta de financiamientos adecuado entre otros problemas mantiene a los productores de los campos panameños en una situación difícil. Se han visto en la necesidad de dejar de sembrar al punto que alrededor de 60 mil quintales de porotos se han dejado por fuera, cuando el consumo nacional es de 120 mil quintales. Autoridades de la cartera agropecuaria apelan a la importación.