El arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa, envió un mensaje a los privados de libertad y a las autoridades del Sistema Penitenciario este domingo, durante la Santa Misa que se llevó a cabo desde el Centro de Detención de Tinajitas.
Ulloa recordó las palabras del papa Francisco y en un mensaje reflexivo, recordó que "reclusión no es lo mismo que exclusión" y destacó la importancia que tiene que todos los reclusos formen parte de un proceso de reinserción a la sociedad, "...son muchos elementos que juegan en su contra en este lugar, el hacinamiento, la lentitud de la justicia, la falta de terapias ocupacionales, la violencia...a ustedes hermanos y hermanas internos e internas, nuestros actos traen consecuencias, esa es la gran enseñanza que ustedes tienen que aprender en este lugar", expresó.
Asimismo, invitó a los internos de este centro penitenciario al arrepentimiento y a abrirle el corazón a Dios. "...el pecado no es una equivocación cualquiera, el pecado es adorar al ídolo del orgullo, de la vanidad, hay que pedir perdón sinceramente y de corazón, debe ser dado a quien le hemos hecho mal", manifestó y a la vez dijo que "detenido no es el que está detrás de los barrotes", recordando que hay personas que viven con vanidad y avaricia, "metidos en la cárcel del orgullo".
También envió un mensaje a todos los jóvenes panameños, a alejarse de todo "vicio perverso" y a dedicarse a sus estudios; indicó que la droga habla del "desamor de las personas" y que la avaricia "nos habla del desenfreno por tener".
La eucaristía contó con la presencia del director general del Sistema Penitenciario, Gabriel Pinzón; y la subdirectora Elsa Fernández.
FUENTE: Marilyn Cejas de Miranda