La Fiscalía General de Cuentas informó este lunes que abrirá una investigación patrimonial a funcionarios de la Universidad de Panamá (UP), tras unas irregularidades que arrojó el informe de auditoría que realizó la Contraloría General de la República en la casa de estudio superior Octavio Méndez Pereira.
"El perjuicio económico en que se encuentran vinculados cerca de veinte funcionarios entre decanos, directores, profesores y administrativos de 13 departamentos académicos, es hasta ahora por un monto de 490 mil 100 dólares, en el periodo comprendido en entre el 2011 y 2014”, señala de la Fiscalía de Cuentas.
De acuerdo a la entidad, la auditoría consistió en la evaluación y análisis de los documentos relativos a las actividades de capacitación que maneja cada unidad académica, así como los cheques y testimonios de las personas que guardan relación con este hecho. Sin revelar hasta el momento, la identidad de los investigados.
Del informe se desprende que personal de las Unidades Académicas, utilizaron los recursos y bienes de la Universidad de Panamá, para brindar servicios de capacitación, consultorías e investigaciones a empresas privadas, entidades estatales y particulares.
Los fondos generados de estas actividades, fueron depositados directamente en una cuenta bancaria privada que mantiene la Fundación Universidad de Panamá (FUDEP), para que lo administraran a solicitud de los directores de las Unidades Académicas, en gastos relacionados al funcionamiento de los referidos entes administrativos.
Según el examen de la Contraloría, el daño patrimonial podría aumentar, solo se auditaron 13 unidades académicas, y se desconoce el número total que realizaron actividades especiales cuyos ingresos fueron depositados a la cuenta particular de la FUDEP, por lo que recomendaron una auditoría integral.
El proceso para auditar a la Universidad de Panamá tiene origen en una solicitud que hizo el catedrático Miguel Antonio Bernal en marzo de 2015.