Un jarabe cambió por completo la vida de Astrid Araúz, quien sufre las secuelas físicas por culpa del dietilenglicol, sustancia que la envenenó a los ocho años.
"Cada vez me voy deteriorando más", es parte de de su triste realidad la cual según su madre, la señora, Holanda Hernández, trató de mejorar a través de un seguro privado, sin embargo las aseguradoras solo les responden: "no porque usted ya se va a morir".
Sumado a lo anterior, es víctima de bullying en la escuela a la que asiste con mucho esfuerzo ya que debido a los medicamentos en ocasiones se duerme o le afectan las contradicciones de los fármacos.
El Segundo Tribunal Superior de Justicia, declaró penalmente culpable, con penas de 1 a 5 años de prisión, por delito contra la salud pública a Ángel De La Cruz y a unas cinco personas por el envenenamiento masivo; tanto para Astrid y Holanda, y los cientos de afectados por esta tragedia ocurrida en el 2006, las penas no fueron justas.




