Una denuncia ciudadana llevó a inspectores de salud este sábado hasta una residencia ubicada en Altos de las Praderas de San Antonio, donde tenía lugar una ceremonia religiosa en la que participaban más de 20 personas.
Si bien el Ministerio de Salud de Panamá autorizó la reapertura de los lugares de culto religioso, se debe cumplir con una serie de medidas de bioseguridad y solo se permite el ingreso del 25% de la capacidad del recinto.