Desde el lunes 23 de octubre, se llevan a cabo manifestaciones y cierres en las vías más importantes del país, como medida de presión para solicitar la derogación de la Ley 406 que aprueba el contrato de concesión minera entre el Estado y la asociación Minera Panamá S.A.
A pesar de las incomodidades que esto puede provocar, muchos han defendido la causa porque sostienen que es la manera en que el Gobierno logra escuchar sus peticiones.
"Demasiados problemas con el transporte, pero sí es necesario apoyar para que deroguen este contrato minero", dijo una ciudadana que intentaba trasladarse hacia la Universidad de Panamá desde la estación del metro en San Miguelito en la mañana de este miércoles.
Ayer, en cadena nacional, el presidente de Panamá Laurentino Cortizo, afirmó la entrada en vigencia del contrato ley, que, según lo descrito en el documento y por diferentes personalidades del Estado, cuenta con muchos más beneficios para el país que la ley de 1997.