Un enérgico mensaje centrado en la corrupción fue dirigido a la clase política y a la ciudadanía por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa. Durante la homilía de este domingo, el prelado enfatizó que en Panamá el “pecado del mundo” se manifiesta principalmente a través de la corrupción, la violencia y la pobreza.
Asimismo, señaló que “el rostro del pecado en Panamá es la mentira que cansa cuando se prometen soluciones que no llegan, cuando se manipula la verdad y se normaliza el engaño. Es la desigualdad que duele cuando unos pocos avanzan y muchos se quedan atrás, cuando el progreso no toca a todos por igual”.